El actor secundario Carlos Arredondo en la película "Atentado en la maratón de Boston"

El pasado fin de semana, el cine en España perdió la mitad de sus espectadores respecto al año anterior y también su recaudación.
Las radios musicales también pierden una buena parte de su oyentes (“algo tendrás que ver, Aldo”) y el libro, igual.
A la espera de las últimas cifras de ventas de los diarios españoles, los órganos de información del sistema languidecen, y todos intentan encontrar la razón, cuando salta a la vista: ¿para qué vas a ir al cine cuando en los telenoticias tienes las películas más espectaculares? ¿Quién va a pagar para que te traumaticen con historias de vampiros, zombies, amores imposibles y catástrofes planetarias? [Volved a ver vuestras películas favoritas, ahora ya, despiertos, y comprobaréis cómo os traumatizaron con ellas].
Mientras la prensa “seria” nos sigue colocando “noticias” sobre los hermanos chechenos a cual más patética (que si un hermano mató al otro, que si el otro ha perdido el habla, que si se pegó un tiro, que si fue al gimnasio al día siguiente y estaba tan normal…), aparecen pruebas irrefutables de que todo este asunto fue un decorado de Hollywood… en directo.
Más abajo, podréis ver al hermano mayor (Tamerlán) detenido por la policía, desnudo, cuando supuestamente murió en la persecución. Las imágenes las emitió una tele brasileña.
Más abajo todavía, la explosión propiamente dicha, que no parece tan grave como nos contaron, aunque sí se ve al “cowboy Arredondo” preparadito para escenificar la acción.