La cantante brasileira es (era) una de mis hadas favoritas, desde que la descubrí allá por 1998: yo creo que poca gente puede discutir que estamos ante una de las voces más bonitas del panorama musical actual.
Bueno, pues resulta que me entero en el diario ABC que viene a España en estos días y me pongo a ver el vídeoclip de una de sus últimas canciones llamada “Después” y que viene a ser una despedida a su último amor, diciéndole que le desea lo mejor de una manera muy dulce… si no fuera por las imágenes, del cine mudo, que lo ilustran. Evidentemente, Marisa lo ha dejado con su novio.
Me gustaría ver vuestras caras cuando lo veais, porque será parecida a la mía: definitivamente las hadas han caído en las redes del Demonio.
Claro que, después de conocer que la Diosa Daniel Mercury se había hecho lesbiana, uno ya no se puede extrañar de nada..