Desde el primer minuto de este estupendo reportaje sobre la supresión de la presencia extraterrestre, te darás cuenta que, al tiempo que se proporciona una certera información sobre este tema, estamos ante un ejercicio de autobombo de la persona de Steven Greer. La redundancia es tal, que Greer hace de narrador… de las hazañas del propio Greer ¡en tercera persona!
Y lo dice alguien que fue “fan” de este señor… hasta que lo conocí en persona durante el encuentro de Exopolítica en Barcelona, donde dió repetidas muestras de que sus intenciones no son tan benignas como su estudiada apariencia pueda dar lugar a pensar…
Al margen que reconoce que fue elegido por un miembro de la familia Rockefeller (Laurence) para liderar este movimiento de desclasificación, hay dos detalles que no me cuadran, o me dan que pensar, sobre su autobiografía.
1-Sufrió una infección de una herida cuando era joven y, como era pobre, no podía pagar al médico.
Es una historia muy emotiva para conquistar al espectador… si no fuera porque Greer es descendiente de una de las familias artífices de la Declaración de Independencia, es decir, de la aristocracia yanqui.
“Bien, podrían ser unos ricos venidos a menos”. Pero es que, como él mismo contó en una ocasión, su interés por el tema extraterrestre se originó porque su tío participó en el Programa Apolo que llevó al hombre a la luna.
¿Nos quiere hacer creer que no tenía para curarse una infección y su tío pertenecía al programa espacial?
La segunda gran duda es cuando cuenta cómo su primera colaboradora murió de un cáncer inducido y, al mes, ya contaba con la doctora Janet Bravo (con una pinta de agente especial que no puede con ella) y le consiguió el dinero para montar el Disclosure Project. ¿Qué extraño, no? ¿se quitaron de en medio a la primera colaboradora (que parecía dulce) para colocarle a esta bruja a controlarle?
Bien, haciendo estas salvedades, y dejando a un lado el autobombo de Steven Greer, como digo, el reportaje contiene evidencias por boca de personas autorizadas y es un excelente mazazo a la verdad oficial, sobre todo, en lo relativo a la supresión para obtener energía libre y métodos alternativos para la propulsión de naves al espacio. Su estilo recuerda un poco a lo que hizo Al Gore pero el contenido es de gran calidad y está bien hecho.
Nos guste o no, está claro que Greer (junto a Steven Bassett) están llamados a aparecer en los grandes media contándoles al gran público que este tema es real… Aunque la persona que inventó el término “exopolítica” es nuestro amigo Alfred Lambremont Webre, el cual no cuenta ni con una centésima parte del financiamiento del mediático Greer que, por cierto, diez años después, se atreve a hablar de la mentira de la versión oficial del 11-S (¡CUÁNDO YA LO SABE TODO EL MUNDO!).
En fin, con todo y con eso, merece muchísimo la pena.
¡Pero ojo! Manteneos alerta con el “encantador de serpientes”.
PD: Los subtítulos son del tamaño del ET que se muestra en el vídeo. ¡Buscaos una pantalla grande!