En su último informe, Benjamin Fulford da un repaso a todos los “Jaquemates” que ahora mismo se barajan como opciones para el cambio de Sistema en el Planeta.

Como os he contado últimamente, las personas que dirigen cada uno de esos jaquemates desconfían de los que llevan los restantes y Fulford también hace lo propio al  calificar el OPPT como “una operación Rothschild” (¡menuda operación que les quitaría todo el poder!).

A estas alturas ya todos deberíais saber que Fulford ejerce de portavoz de las sociedades secretas asiáticas del “Dragón Blanco” y en este último informe muestra unos bonos canjeables por dólares que obran en poder de varios países asiáticos desde los años 30 -por valor de trillones- y que ahora mismo están intentando cobrar.

Fulford resume en su noticia de ayer cada una de las operaciones en curso con sus respectivos valedores.

-Neil Keennan pleitea en nombre de la sociedad del Dragón Blanco y los emperadores por los derechos del oro asiático retenido por los sionistas. Muchos se oponen a la vuelta a un sistema monárquico que ello podría implicar.

-”Casper” reclama los derechos de los granjeros estadounidenses (el asunto NESARA).

-El OPPT ha retomado otro litigio legal del “Trust 5 estrellas”.

-Aunque no lo nombre en su informe, el agente Tom Heneghan es un valedor de los fondos Leo Wanta de la guerra fría.

Como digo, cualquiera de estos asuntos cambiaría la faz del Planeta por sí solo pero si no se produce el golpe de estado planetario es porque quienes deberían producirlo (las diferentes facciones antisionistas en Estados Unidos, más las de Francia, Inglaterra, Japon, China y Rusia) no se ponen de acuerdo entre sí.

De fondo, evidentemente, hay un problema mayor y es que una caída del sistema implica el emerger de un nuevo paradigma, y para eso, mucha gente se ha de poner de acuerdo… Si no nos hemos puesto de acuerdo ni entre las filas conspiranoicas ¡cómo van a hacerlo los dirigentes del Planeta!

Es triste pero es así. Podemos estar de acuerdo en que este Sistema no nos gusta pero para comenzar otro nuevo, hay que ponerse de acuerdo en unos mínimos.

Fue por esto mismo que en el año 2004 escribí la Alternativa Mundial Acuario, un manifiesto de 13 puntos con el que comenzar la Nueva Era.

En el momento que vivimos actualmente, el Sistema ha sido deslegitimado por completo pero falta la unificación necesaria para dar el paso adelante y esto, mis queridos nacionalistas (tipo Estulín o Alex Jones) es imposible que lo haga cada país por separado: la estructura política (Derecho Internacional) y económica de la Tierra es planetaria, por lo que cualquier vuelta atrás a estructuras nacionalistas es IM-PO-SI-BLE. De aquí solo se sale con el emerger de un nuevo sujeto político: la HUMANIDAD en su conjunto.

Evidentemente, todos estos movimientos en las altas esferas se nos escapan, y poco podemos hacer con ellos. El único de todos los expuestos que implica una participación ciudadana es el OPPT que plantea recurrir los desahucios y las deudas con unos documentos que se están escribiendo ahora mismo (en inglés), en cuanto lo tenga, os lo compartiré.

Sin embargo, os puedo adelantar cuál es la estrategia a seguir.

-En el caso de las Hipotecas, se debe demostrar ante el juez que el banco que nos prestó el dinero jamás contó con esa riqueza sino que lo que nos prestó fue una deuda. Dado que el propio banco ha caído en la bancarrota y ha sido rescatado por el Estado, esa deuda ya no ha lugar porque, en todo caso, la tendría el prestatario consigo mismo. (Ved el caso de Enric Durán).

-En el caso de los atropellos a la libertad, hay que apelar al Derecho Natural para recalcar que la autoridad sólo puede actuar contra nuestra persona si sus acciones generan un daño a un tercero. Esto es válido, tanto para los registros en los aeropuertos, como con la obligación de llevar casco en la moto o cinturón en el coche, o vacunarse, o escolarizarse y tantas otras cosas más.

Como Ser Humano libre y divino que somos cada uno de nosotros, la ley humana sólo nos atañe en el caso de que generemos un mal a otros humanos.

PD: Evidentemente, en el caso de las vacunas, nos “atacarían” diciendo que si no nos vacunamos, podemos contagiar la enfermedad a otros, y la respuesta debería ser que la ley no está para hipótesis sino para realidades.