El Sistema ha entrado en una contradicción tan clamorosa que casi da risa.
Mientras el hombre que ha demostrado que el Sistema considera a todo ciudadano un enemigo del Estado (y potencial delincuente) -incluyendo a los propios trabajadores del Estado- es perseguido hasta el punto que no tiene donde encontrar asilo, anteayer se cursaba una orden de detención desde Italia contra el ex jefe de la CIA en Milán, acusado de secuestrar y asesinar a un musulmán, detenido en Panamá. Sin perder un segundo, la embajada norteamericana salvó al delincuente, enviándole a casa, desoyendo la orden de la Interpol.
Señor Obama, ¿usted sirve al Mal o al Bien?
En España está sucediendo algo parecido porque a todo juez que se atreve a perseguir la corrupción al más alto nivel ¡se le acaba persiguiendo y acusando de prevaricación! El último en sufrir esta persecución es el juez Elipidio Silva, que encarceló al ex director de Cajamadrid, Miguel Blesa. Sus declaraciones posteriores no tienen desperdicio: “El triunfo del mal requiere de REPTILES colaborando“.
¿Dónde está la Justicia, se preguntan los que todavía creían en el Sistema?
Pues ahora “nos enteramos” de que el presidente del más alto tribunal español (el que vela por el cumplimiento de la Constitución) ¡tenía carnét del PP! ¡Y se queda tan ancho!
Como era, por otra parte, de esperar, cuando los inventos de la Energía Libre se acercan, el Estado decide colocar un impuesto a los que produzcan su propia electricidad. Seguro que muchos os indignaréis, pero lo bonito de la noticia es que hemos colocado al Estado ante una clamorosa contradicción que demuestra que no lucha por el Bien de los seres humanos.
Para terminar, de momento, con el arsenal de escándalos, el clérigo elegido por el Papa Francisco para dirigir el Banco Vaticano no sólo pertenece al lobby gay sino que se vió envuelto en un episodio violento dentro de un club para homosexuales en Uruguay.
Por más que las noticias puedan resultar escandalosas (y se salden con victoria para los malvados), demuestran que las buenas personas en los cargos de responsabilidad están haciendo su labor y acorralando a los falsos, que se están quitando la careta.
Ahora, tú, que por un tiempo sostuviste las premisas postmodernas “todo es relativo” y new age “no existen el bien y el mal” deberías reflexionar a dónde nos ha conducido ese modelo de pensamiento.
Mi recomendación es que dejemos de hablar de “derechos y libertades” y hablemos de LIBERTAD, directamente. Que nos dejemos de zarandajas cuando alguien obra mal acusando a su “ego”, y hablemos directamente del Bien y del Mal.
De esa manera, cuando ocurran cosas como las relatadas más arriba, no habrá lugar a dudas sobre a quién sirven las personas implicadas.
Si estamos donde estamos es porque hemos abandonado la lucha del Bien contra el Mal, travistiéndolo con eufemismos que hacen pasar a los malos como buenos.

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