¡Vaya cara de reptil tiene Nixon, verdad? El Rey... como un señor, claro

¡Vaya cara de reptil tiene Nixon, verdad? El Rey... como un señor, claro

Confieso que soy uno de los “herejes” que reivindica el Elvis de los 70′s por encima del “Elvis rockabilly de los 50′s”. Por eso, ayer me puse a buscar vídeos de esta época y me encontré con la joya que os incluyo a continuación: ¡su último concierto de junio de 1977! (Un mes y medio antes de su muerte).
Trufada de declaraciones de fans que confiesan cómo les cambió la vida, me ha sorprendido que, en líneas generales, se le ve bien y, musicalmente, tiene algunas interpretaciones espléndidas. Mientras que los rockabillys de los 50 los canta “desganado y casi que por obligación” (parece harto de cantarlas), en las versiones del country, espirituales y clásicos como el “My way” de Sinatra, está, sencillamente, excepcional. Pletórico.
Es cierto que a veces se le ve triste, y hasta derrama lágrimas, pero físicamente está bien. ¡Pero no decían que se murió en plena decadencia, por las drogas? (Al menos eso es lo que yo siempre había escuchado).
Me ha sorprendido mucho lo bien que se le veía y, por eso, me he puesto a repasar los pocos datos que obtuve sobre su muerte, hace años, cuando estuve indagando.
De repente, me he encontrado con una información del Daily Mail (de hace tres años) en la que su médico afirma que “ELVIS MURIÓ DE UN EXTREÑIMIENTO CRÓNICO! (“Constipation”, en inglés, es uno de esos “false friends” pues no significa “constipado”, como te podrías imaginar).
Al parecer, tenía un problema crónico con el colon y, según dicen, el consumo excesivo de alcohol lo puede provocar. El caso es que, aún hoy, no se ponen de acuerdo sobre la causa de la muerte del Rey del Rock and Roll: hay una teoría muy extendida que dice que fue de obesidad (Yo la verdad no le veía tan gordo) y de las drogas (legales) que le suministraban. (¿Os acordáis de Michael Jackson, Withney Houston y Amy Winehouse?).
Sinceramente, he encontrado poca información precisa sobre su muerte pero, al mismo tiempo, he recuperado una información (para mí, vital) que fue el encuentro entre Elvis y el presidente Nixon en las navidades de 1970.
Casi todo lo que leeréis por Internet son mofas sobre Elvis, pintándole de freak y “pirado”, al osar ver al presidente de la nación con un ofrecimiento extraño: convertirse en agente de inteligencia sobre el tema de la droga.
Como os podéis imaginar, el empeño de la corriente dominante en burlarse de este extraño empeño de Elvis, picó mi curiosidad (como todo periodista de verdad debería hacer, por otra parte) y recopilé la información que explicaba esta extraña irrupción del Rey en la Casa Blanca.
Estamos en 1970, recordad, la droga, y en particular la heroína, ha entrado con fuerza en el mundo del rock and roll y comienza a devastar al movimiento hippie; hacía dos meses que habían muerto Jimi Hendrix y Janis Joplin. Resulta que, unos meses antes, alguien le había echado en cara a Elvis su responsabilidad en la extensión de la droga entre el movimiento hippie, debido a su influencia sobre Los Beatles, sin ir más lejos.
Quizás tenga que hacer la precisión de que, por más que los Ingenieros Sociales se inventaran etiquetas como hippie, mod, heavy, rock, etc, en realidad todas las grandes estrellas del rock de los sesenta y setenta (incluidos los Sex Pistols) habían sido fans de Elvis en su niñez. Es decir, que no sería exagerado afirmar que los hippies, de alguna forma, eran “sus hijos”.
(Con el permiso de Chuck Berry), el rock nace con Elvis, no sólo musicalmente sino como actitud, como forma de vida, como “pose”, si queréis. Todos los artistas que vinieron después de Elvis, de una forma u otra, aprendieron del Rey y le prestaban adoración, comenzando por el propio Lennon o Mick Jagger.
Poneos en su lugar: aunque en los 60 se le apartó de la primera fila (incomprensiblemente… o tal vez sí: impedían el traspaso generacional), Elvis había visto nacer ese movimiento y se sentía responsable de él. Era como su “bebé”.
El asunto es que en el año 70, Elvis ya tenía 30 y muchos y, obviamente, tras 20 años en el show bussiness, VIO LA QUE SE VENÍA ENCIMA. Se enteró de cómo estaba fluyendo la droga en los conciertos y, por supuesto, cómo caían en ella los propios artistas, sus hijos, los hippies.
Se olió la conspiración, en definitiva.
Así que, con toda la ingenuidad de este Peter Pan que vivía apartado en su Graceland y, dado que se hizo famoso tan pronto, desconocía el mundo real (¿de dónde creéis que sacó Michael Jackson su idea para su parque de atracciones privado?), y como buen patriota que era, decidió, primero avisar al presidente Nixon de lo que estaba pasando y, segundo, ofrecerse para ejercer de confidente y como instructor sobre el peligro de la droga (que tan bien conocía).
¡A quién se lo fue a contar! ¡El miembro del Bohemian Club, Richard Nixon). ¡Un Iluminati!
Colocaos en el momento del que estamos hablando porque la ola de la drogadicción estaba naciendo en ese momento.
Elvis tenía poder. Era venerado. Si le hubieran sacado en la TV hablando de la droga en el año 1970 podría haber contribuido a aminorar la ola de drogadicciones que asolarían el mundo.
Pero, obviamente, a esos poderes no les interesaba.
Así que Elvis entró en la “lista negra”.
Y fue apartado de la primera fila musical. Relegado, como un “viejo” a los casinos de Las Vegas, ¡cuando estaba en lo mejor de su carrera como cantante! ¿Cómo se explica? ¡Miradle cómo cantaba en 1977!
Lo que pasó de ahí a su muerte, no me atrevo a afirmarlo con rotundidad, pero sin duda que la futilidad de su ofrecimiento le debió hacer que se preguntara por la verdad del Sistema en su conjunto (como el propio Michael Jackson) y que eso le deprimiera hasta el punto que le condujera al abuso del alcohol.
Ahora ya, sobre su muerte… Como digo, en este concierto se le ve bastante bien, y fue sólo dos meses antes de su muerte…
PD: Ah, por cierto, al igual que el mánager de los Beatles (Epstein), el de Elvis, el famoso “Coronel Parker”, era judío…

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