Resulta sumamente significativo que, justo cuando Estados Unidos e Israel realizan unos “simulacros de guerra” y vuelven a amenazar con atacar a Siria, el ex jefe de los servicios secretos ingleses amenace con revelar informes que acusan a Tony Blair de manipular las informaciones que condujeron a la invasión de Irak.
Si os fijáis, en los últimos meses, a cada amago de comenzar la guerra, surgen informaciones reveladoras (o amenazas) que hacen a los conspiradores replegarse. Es decir, que la cosa está bajo control.
En su último informe, Tom Heneghan nos revela que George Bush junior acudió a la Casa Blanca la pasada semana y le dijo a Obama “que no está a cargo de nada”, es decir, que es una mera figura decorativa.
Heneghan se focaliza en la NSA, como el gran objetivo de los militares patriotas, que han formado una coalición con Putin (Rusia) mediante la cual se han hecho con informes que prueban el asesinato de Kennedy (una nueva filmación ha salido a la luz), la falsedad de la ciudadanía de Obama, la participación del Departamento de Seguridad Interna en las bombas de Boston (que han obligado a dimitir a Janet Napolitano), el “pucherazo” de las elecciones del año 2000 y, por supuesto, la conspiración del 11-S, cuya “orden de salida” llegó desde la república de Georgia en forma de cable.
Heneghan afirma que ha sido desmantelado un plan para colocar una bomba nuclear en California y dice que todas las televisiones, menos la CBS, están controladas por la NSA, razón por la cual, la verdad no puede salir a la luz.