Esta quedó muy psicodélica, ¿no?

Esta quedó muy psicodélica, ¿no?

Mi viaje ibicenco terminó con el mayor fiestón que recuerdo, bailando la música que más me gusta… ¡y en Pachá!
Supongo que a estas alturas sabréis que, con la austera vida que llevo, yo no he sido de meterme en estos sitios, pero los contactos de amigos de amigos son tan extensos en estos proféticos días que uno consigue invitaciones para entrar en los sitios más exclusivos (gracias, Rober).
sonyxperia 088Más abajo veréis la interesante entrevista que le hice a mi amigo/hermano Kike Mantecón relacionando la Ibiza ancestral fenicia con el desenfreno de la Ibiza actual, que os aclarará muchas cosas, pero como introducción, Ibiza vive actualmente de los recuerdos (y el legado) de los hippies: “Todo por los hippies pero sin los hippies”. Tanto es así, que en la (posiblemente) discoteca más famosa del mundo se montan un día a la semana una fiesta “Flower Power”. ¡Qué falsedad, no?

Go-gogós a go-gó

Go-gogós a go-gó

Bueno, en la entrevista veréis más desarrollado el tema, pero se nos presentó la oportunidad de entrar y ver, como un elemento antropológico/sociológico, lo que era esa fiesta y… ¡No paramos de bailar! Cinco horas en la que querías salir a la terraza y decías: “no, esta canción, no puedo dejarla, y ésta, y ésta, y ésta”.

Esta exposición estaba en un chill out al que tb nos invitaron. Vi a Pocholo Mtnez Bordiú y le entré, ¡jajaja!

Esta exposición estaba en un chill out al que tb nos invitaron. Vi a Pocholo Mtnez Bordiú y le entré, ¡jajaja!

Fue pisar la pista y me colocaron a Elvis, y los Beatles, y las Ronnettes, y Martha & The Vandelas, Roy Orbison, las Supremes, Marley, las Shangri-Las, Aretha, Nina Simone… En fin. Pero había mucho más. Cañones de confetti, figurantes que hacían de John Lennon y Yoko Ono en la cama, ¡una manifestación por la paz en el mundo!, Krishna en cartón piedra (mientras sonaba “My sweet Lord”, de George Harrison)… Y la gente, los chavales de veintitintantos, treintaytantos y cuarentaytantos; todos los que no vivimos aquella época cantando con una sola voz, ¡5.000 personas! ¡Al final, el tiempo pone cada cosa en su sitio y lo bueno se impone!
Sí, era un hippismo de “parque temático”, de pijos, si queréis, pero la gente se emocionaba cantando “Gives peace a chance”, “All you need is love” o “Imagine”: ¡está en nuestra cultura! ¡La gente quiere la paz! ¡Y teníais que haber visto a las chicas de todos los lugares del Planeta, con sus preciosísisimos vestiditos blancos ibicencos (ad-lib) y diademas de flores en el pelo! ¡Jamás en mi vida había visto un templo semejante de la Belleza! ¡Era un paraíso!

Otro cuadro del pintor rastafari en el chill out de la jet set

Otro cuadro del pintor rastafari en el chill out de la jet set

La verdad es que fue la fiesta que siempre había soñado, tanto, que he decidido que cuando esto acabe haré una gira ¡por discotecas o pubs! y en lugar de dar conferencias, tras un pequeño speech, ¡haré de DJ y pondré a todo el mundo a bailar! ¡Lo prometo! (El único “problema es que yo también querré bailar… ummm, ya veremos).
"Todo por los hippies, pero sin los hippies"Bueno, pues eso, que tras una semanita estupenda en Granada, otra de lujo en Fuenterrabía/Donosti, estos diez días en Ibiza han tenido un “ritmo” tal, que casi me ha parecido un día, y sin miedo a que sea siempre así.
Para colofón, se me ha ocurrido otra idea para diversificar más mi trabajo y ofrecer algo que mucha gente demanda: en septiembre comenzaré a dar un taller para escribir un libro (y puede que para mejorar la escritura).
De momento, eso es todo, tengo un acertijo relacionado con Paris Hilton que es posible que os ponga un día de éstos.
Con todos vosotros: el increíble Kike Mantecón… ¡explicando los secretos de la Ibiza mágica! (Quedan plazas para vivirla este verano, entra en su web: masalladelviaje.com).

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