“Existe un movimiento gay dentro del Vaticano”

La política de Juan Pablo II frente a los escándalos fue mirar para otro lado”

La pedofilia existe en la Iglesia desde el 147 después de Cristo”

“El Papa inspiró los asesinatos de jesuitas en El Salvador”

“El Opus Dei y los Legionarios de Cristo mandan en el Vaticano”

Católico inglés, desengañado de la Iglesia, su libro “En el nombre de Dios” abrió la puerta a las teorías de la conspiración vaticanas sobre la muerte de Juan Pablo I e “inspiró” la tercera parte de “El Padrino”. Su último libro, acerca del papado de Juan Pablo II, “El poder y la gloria” ha levantado ampollas dentro y fuera de la comunidad cristiana.

-Después de ver El Padrino III, con tantas similitudes con su obra ¿cuál fue su sensación?

-Cuando apareció, un amigo me dijo que tenía que verla; alguien que trabajaba para Paramount me consiguió una entrada para un pase privado. Hacía siete años que no bebía ni una gota de alcohol, pero después de verla no pude más que tomarme unos cuantos gintonics; ¡estaba tan furioso! ¡Habían tomado tanto de mi libro! Acto seguido, tomé acciones legales para reclamar una indemnización a la compañía, al guionista (Mario Puzzo) y al director (Francis Ford Coppola). Fueron muy arrogantes conmigo, me dijeron que no podría pagar los costes del juicio y, por eso, tuve que poner mi casa como aval para los abogados. Entonces, me ofrecieron llegar a un acuerdo, que no puedo revelar, y me dieron una cantidad de dinero. He tenidos otros juicios con la BBC por plagio y ahora hay otro asunto con una obra de teatro llamada “La última confesión” que, me dicen, ha copiado “En el nombre de Dios”.

-¿Cuál fue la reacción de Juan Pablo II sobre la extraña muerte de su antecesor?

-No tomó ninguna acción, se inhibió. Hubo gente como el cardenal Benelli que quisieron realiza una investigación durante el interregno entre ambos papas y la hubo, pero fue muy limitada, porque el resto de cardenales estaban preocupados porque, si la había, se acabaría practicándole una autopsia. Por eso decidieron que había muerto de un ataque al corazón sin una autopsia de por medio: esto no se puede asegurar sin autopsia, es imposible. A menos que hubieran realizado pruebas a Juan Pablo I en este sentido las semanas previas, y se le hubiera detectado un problema en el corazón, cosa que no sucedió.

-¿Pero usted cree que Wojtyla sabía que su precedesor fue asesinado?

-Hay que mirar al carácter de Juan Pablo II. Cuando era un obispo de Cracovia, en Polonia, su actitud ante cualquier escándalo o muerte dentro de la Iglesia, es que había que taparlo. Hubo muchos ejemplos, en los años sesenta y setenta, y su reacción siempre fue: ‘en la Iglesia tenemos una habitación especial, como las tienen todas las familias, donde estas cosas tienen que ser discutidas”. Así que su actitud sobre la muerte de su precedesor fue la misma; encubrirlo, taparlo. En 1984-85, recibió del Cardenal norteamericano, Krol (un buen amigo suyo que le ayudó a ser elegido), un informe de 200 páginas escrito por dos sacerdotes analizando los crónicos abusos sexuales dentro de la Iglesia católica. Dijo que era muy bueno, pero luego lo archivó. Lo mismo hizo con los escándalos financieros de Calvi en los ochenta y otro gran escándalo que hubo en 1993.

En cuanto a los abusos sexuales, le dieron datos sobre personas específicas, como el fundador de los Legionarios de Cristo, el mexicano Maciel, de que había abusado de sus primeros pupilos en los años cuarenta.

-¿Cuál fue el rol de Ratzinger en estos asuntos de abusos sexuales antes de convertirse en Papa?

-Su papel era el de ejercer la disciplina sobre cualquier persona que hubiera abusado sexualmente o fuera sospechoso de ello. El no hizo nada referente al fundador de los Legionarios de Cristo y cerró el caso, lo mismo que con el cardenal de Austria, Hans Hermann Groer. Era el “hombre del hacha” del Papa pero no actuó porque sabía que Maciel era amigo del Papa y que ese un asunto era “complejo”. ¡Claro que lo era! ¡Había gente que había sufrido abusos, y tenía que haber hecho algo al respecto!

-Teniendo en cuenta que Ratzinger es ahora el Papa, ¿usted cree que esto está ocurriendo ahora mismo?

-La prueba de que hay vida después de la muerte es que, a través de Ratzinger, Wojtyla sigue vivo, porque la actitud de Benedicto es la misma que la de Juan Pablo II y muchas de las políticas de Wojtyla fueron formuladas por Benedicto, cuando era Ratzinger. Con respecto a los casos de abusos sexuales, la Iglesia de Los Angeles ha pagado 1.000 millones de dólares en concepto de reparaciones a personas que las sufrieron; la de San Diego, 200 millones de dólares. Esto fue dos o tres años después de la muerte de Wojtyla y va a continuar porque muchos de los responsables de estos abusos fueron colocados allí por obispos y cardenales también son pedófilos.

-Después de todos estos desembolsos, ¿cuál es la situación actual de la Iglesia católica?

-Abundancia económica. Sólo han tenido que vender unos cuantos edificios.

-¿Sólo?

-La Iglesia es la mayor poseedora de inmuebles de este Planeta. Sólo tienen que acudir a la fe: el Papa y los cardenales sólo tienen que decir que la Iglesia necesita ayuda para sus trabajos, y el dinero aparece. La Iglesia americana y la alemana son las más ricas; tienen muchísimas posesiones. Eso confirma lo que publiqué en mi otro libro y que negaron en su momento; pueden pagar 4.000 millones de dólares y seguir siendo ricos. Tienen un montón de dinero.

Este asunto va a continuar porque no se ha hecho nada por ir a la raíz del problema. Y ésta es que hay miles de curas, obispos y cardenales que abusan sexualmente. Cuando tienen la evidencia de que hay un cura que es un pedófilo, no lo ponen en manos de las autoridades sino que lo cambian de diócesis, de manera que continúa abusando de niños.

-¿Cómo se explica este alto grado de homosexualidad dentro de la Iglesia?

-El celibato -que no era parte de la iglesia en sus comienzos, y que se instauró cientos de años después- tiene estas cosas, es uno de los problemas de raíz. Hombres y mujeres jóvenes obligados al celibato no es algo natural, y esta gente lo “arregla” de diferentes maneras. Hay mucha gente que está exonerando la conducta pedófila, y otras que no reconocen que son homosexuales porque su atracción es sólo por niños por debajo de una determinada edad, sean niños o niñas. Cuando se abusa de una persona, esa persona se convierte, generalmente, en un abusador.

La pedofilia ha existido dentro de la iglesia católica desde el siglo segundo, la primera referencia es del año 147, aunque no lo llamaban así, y ha habido casos de abusos sexuales dentro del confesionario desde la primera década. Así que no están lidiando con un problema nuevo.

-¿Pero, con tantos casos de abusos, es un problema dentro de la Iglesia o, más bien, una “política habitual”?

-No creo que sea una política pero sí un problema que no han encarado, no hay intentos de erradicarla; si un joven no puede ir a la Iglesia no es sólo una violación física sino espiritual. Fue muy difícil para mí, enfrentarme con nos cuantos casos porque sobrepasaban mis creencias, no era capaz de entrar en la cabeza de un pedófilo. Pero la Iglesia… Ha sido una práctica habitual que han negado y, todavía peor, en las altas jerarquías, que marcan la politica, hay gente que son pedófilos practicantes, como el cardenal de Austria, que era un hombre mayor en los años setenta y continuó abusando de niños durante los siguientes 25 años, después de haber sido denunciado por curas… Era un gran amigo de Wojtyla. Es interesante la cantidad de buenos amigos suyos que eran pedófilos.

-¿Es una conducta que se va traspasando entre generaciones?

-Hay evidencias, y no sólo entre los clérigos. Sí, y hay una conexión, gente que son seglares, también tienen el mismo síndrome. Y esa es la razón por la que los obispsos son tan tolerantes cuando ocurre con sus mismos curas, porque se ven a sí mismos, cuando eran jóvenes. Parece que fue en los años cincuenta y sesenta, cuando comenzó a generalizarse en los seminarios.

-¿Puede ser una forma de encadenar sus secretos y asegurar su fidelidad mutua?

-Sí, es una práctica masónica habitual.

-¿Quién fue, a su juicio, quien estuvo detrás del intento de asesinato de Juan Pablo II?

-En mi opinión, nadie ha proporcionado evidencias de que los rusos o el KGB estuvieran implicados. Los italianos han dicho que las proporcionarían, pero todavía estamos esperando. Lo que no puedo entender es que, con la cantidad de ex agentes del KGB que podrían tener esa información, una vez finalizado el régimen soviético ninguno haya salido a la luz con esos datos para vender la exclusiva y hacerse rico.

Si Alí Agca era un agente del KGB, debería haber otro agente dispuesto a matarle, después de hacerlo. Yo creo que este hombre era un admirador de “Carlos” y quiso ser un segundo “Carlos”. Me parece que no tenía ninguna vinculación política. El formaba parte de los “lobos grises”, una organización de extrema derecha de Turquía. La versión de la CIA, de que Wojytla había dicho que si los rusos invadían Polonia, él dejaría el Papado y se colocaría al frente del ejército polaco es una completa fantasía.

-¿Pero no era un gran tirador Agca?, ¿cómo pudo fallar a tan corta distancia?

-Falló los órganos vitales por unos milímetros, algunos dicen que fue un milagro pero fue por suerte e incompetencia.

-¿Y cuál fue el papel de Juan Pablo II en la caída del comunismo?

-Mínimo; en Gdansk en agosto de 1982, Walessa y Solidaridad tenían todo lo que necesitaban (el derecho de huelga y de asociación) y el Papa no había intervenido. Esto me lo contó el primer ministro no comunista que hubo en Polonia, quien era asesor de Solidaridad y buen amigo del Papa. Cinco meses después, volvió a hablar con el Papa y todavía no estaba comprometido y la única pregunta del Papa fue “¿va a durar esto? ¿tenéis suficiente fuerza e ideas para hacer algo?” Y le respondieron: “sí, va a durar, ¿no ha visto la cantidad de victorias que hemos tenido y las concesiones que hemos conseguido?”.

-¿Y el dinero que supuestamente puso el Vaticano en Solidaridad?

-Creo que fue Roberto Calvi quien afirmó que había enviado este dinero a Solidaridad pero los de Lech Wallesa nunca vieron ese dinero; así que el dinero desapareció por el camino entre Italia y Polonia. Al principio no necesitaban dinero sino equipos informáticos. No necesitaban armas sino equipos. La CIA puso dinero, a través de sindicatos norteamericanos, en Solidaridad, y parece que Roberto Calvi, también. El afirma que se lo pidió Marcinkus (jefe de las finanzas vaticanas, en ese momento), pero ese dinero desapareció. La gente de Solidaridad que he entrevistado están muy molestos por ese rumor porque nunca vieron ese dinero.

-¿Y la masonería dentro de la Iglesia?

-Está muy extendida, la hay de dos tipos; la masonería regular y las relaciones homosexuales dentro de la iglesia, que son otra forma de masonería. Se dice que está institucionalizada y es muy cierto. Si un cura quiere promocionarse, le envían a la curia romana y trabaja por debajo de un obispo que es homosexual, incrementará sus posibilidades de promoción si accedes a tener relaciones homosexuales con él. No hay duda, después de todas mis investigaciones, de que estas prácticas están muy extendidas. Esta es una forma de masonería, porque la gente sabe lo que pasa, está viendo repartir favores sexuales cada día y nadie dice nada. La homosexualidad está muy extendida en el Vaticano y dentro de la Iglesia.

-¿Se puede hablar de un movimiento gay dentro de la Iglesia?

-Sí, sin duda. Es extraordinario estar en un grupo de altos dignatarios del Vaticano, y cuando les escuchas hablar, sabes que no hay uno que no sea homosexual. Eso se nota por la manera en que te miran, o te dan la mano… Yo he estado en reuniones con obispos en las que yo era el único heterosexual. Si uno va a la universidades católicas inglesas, es difícil encontrar a uno solo de los docentes que no sea homosexual.

-¿Y la otra masonería, la regular?

-Hay miembros dentro de la Iglesia que pertenecen a la logia P2, porque ésta sobrevive, y Gelli todavía está vivo.

-¿Licio Gelli todavía está vivo?

-No, quiero decir su filosofía, los grupos de conspiradores, las cábalas que promocionan por el poder. Para promocionarse, hay que pertenecer a estas logias. Es lo mismo en todas las sociedades.

-¿Puede dar nombres?

-Di los de algunas personas que estaban cuando Luciani murió de repente, y siguieron después en sus puestos. Hay gente como Marcinkus o Villot, que murieron pero otra gente llegó después. Ellos dicen que “cuando un Papa muere, hacemos otros”, bueno, pues ‘cuando un masón muere, se crea otro’.

-¿Cuáles son las relaciones entre el Vaticano y los caballeros de Malta?

-Los caballeros de Malta tienen una muy cercana relación con el Vaticano. Ellos realizan labores para el Vaticano, como buscar dinero para los casos de abusos sexuales, por ejemplo, o tareas diplomáticas, como negociar de parte del Vaticano.

-¿Son el brazo católico del gobierno USA?

-Eso fue verdad durante la administración Reagan, no sé actualmente. Curiosamente, Reagan era protestante pero se rodeó de ocho o nueve católicos y, efectivamente, eran miembros de la orden de Malta. Estadísticamente es improbable que haya tantos católicos en un gobierno de los Estados Unidos, pero resultó cierto y, por ejemplo, presionaron para reabrir las relaciones diplomáticas con el Vaticano, que sucedió en época de Reagan, tras cuatrocientos años. Se habló de una “santa alianza” entre el Vaticano y la administración Reagan pero eso no existió. El Papa vio que los cardenales de Latinoamérica se estaban yendo hacia la izquierda y habló con el cardenal de Chicago para inquirirle “porqué no apoyaba a su presidente en la lucha contra esos movimientos izquierdistas”. Estaba obsesionado con el comunismo y no fue capaz de reconocer la lucha que estaban llevando a cabo en Latinoamérica. No apoyó al cardenal Romero, por ejemplo. En la tesitura de elegir entre Reagan y la teología de la liberación, eligió a Reagan.

-¿Pudo inspirar los asesinatos de los jesuitas de El Salvador?

-Si, y hay evidencias directas de ello. El gobierno norteamericano estaba enviando enormes sumas a las “contras” de Centroamérica y Juan Pablo II dijo que su hombre era Reagan, que él sabía cómo hacer las cosas. ¿Quién fue a Chile cuando estaba Pinochet? El Papa. ¿Y quién se fotografió con la Junta militar argentina? El se fue allí y fue fotografiado con Videla.

-¿Y qué me dice de las relaciones del Papa con el “preneocon” polaco-norteamericano, Brzezinski?

- El es un hombre incontrolable, que primero habla y luego piensa. Fue un neocon y tuvo buenas relaciones con el Papa, por su nacionalidad que tenía acceso para el Papa y era un conducto para las relaciones con Reagan y una influencia en el pensamiento del Papa.

-¿Qué le parece el papel de los Legionarios de Cristo en España y el Opus Dei en la politica española?

-Creo que es algo muy perturbante porque cuando el papa estaba vivo, dijo a los católicos que estaban en el mundo: “si vosotros llegáis al poder, teneís que implementar nuestra politica, en contra de cualquier liberalización”.

Les dan libertad de movimientos, otro “botón” para manejar la realidad. El Papa prohibió las sociedades secretas y el Vaticano está llenas de ellas. Y España es uno de los lugares donde más sectas cristianas están implantadas.

-¿Cuál de estos grupos es el más poderoso actualmente en los Estados Unidos?

-El Opus Dei y los legionarios de Cristo, sin duda.

-¿Y qué hay del mítico poder de los jesuitas y el “Papa Negro”, el general de esta orden?

-Cuando ocurre algo, siempre se le echa la culpa a los jesuitas. Los jesuitas están de capa caída desde que apoyaron a la teología de la liberación en America.

-Al parecer, pocos medios españoles masivos se han interesado por su llegada a España; ¿qué le ha parecido esta reacción?

-Pensé que los medios españoles estarían interesados en testar las evidencias que muestro, tratándolas de desacreditar, pero en lugar de eso, me han ignorado.

-¿Cree que hay censura en España?

-Es un ejemplo de ello, pero en Inglaterra pasa lo mismo. Esta gente no parece diferente a otra, pero están en todas partes; el Telegraph, primer diario “serio” en Inglaterra está dirigido por católicos; me dijeron que no podían entrevistarme porque los dueños son católicos. Hay muchas personas del Opus Dei en los periódicos ingleses.

-¿Y qué le ha parecido la repentina conversión al catolicismo de Tony Blair?

-No es tan extraño, porque ha estado comportándose como dios en los últimos cinco años: es el responsable de miles de muertos en Irak, junto con Bush. Es un criminal de guerra y tiene cosas en común con alguna gente dentro de la Iglesia.

-¿Puede haber un cisma en la Iglesia?

-Yo creo que ya está ocurriendo: hablan de que hay una implantación en Europa o Asia pero la gente normal no sigue sus políticas en cuestiones como el control de la natalidad o el matrimonio, en Italia, en España o en Irlanda. Están perdiendo. No pensé que vería en mi vida el colapso del catolicismo.

-¿Alguna noticia sobre Carlos, “el chacal”?

-Está en la cárcel, en París, ha dicho que le gustaría matarme pero me parece que está demasiado gordo y, sobre todo, está en la cárcel. Es muy fácil crear un asesino. No hay nada de heroico en ser un asesino.